SUPER JEROM

Hasta hace relativamente poco, mi mayor problema era hablar.

En mi cabeza resonaba

"no se que contestar"

"¿ que digo?" 

"¿ que pasará si dogo esto?"


De pequeño era casi imposible que digiera nada.

No hablaba. Nada de nada.

En primaria nos hacían exámenes de "conjugar verbos" y eran orales, osea que tu estando en tu sitio la profe super maja te preguntaba y tu respondías los verbos que tocaban y bum, examen oral aprobado.

Fácil ¿no?

Pues no se si todos pero los suspendí casi todos.

Y es una pena porque te subía la media un montón.

En casa dibujaba muchísimo, pero con el tiempo lo fui dejando.


Mis padres estaban separados,

el tiempo que habían clases las pasaba con mi madre en Mallorca

y en vacaciones iba con mi padre a Lleida.

Y a este último le frustraba muchísimo que me quedara callado

y que no contestara nada. 


Un dia sin querer me pregunto que que quería beber

y yo le conteste super decidido sin pensar: "agua".

Y se le iluminó la cara.


Parecía como si acabará de conseguir la cura de todos los males del mundo.

Pero no, simplemente conteste sin pensar.


A partir de ahí, mi yo de 7 años llego a la conclusión de que tenia que contestar lo que fuera

sin pensar para no tener dudas. 

Para que estuviera contento.

Para hacerle feliz.

Y así lo hice.


Con que comer,

dónde ir, no se

¿ que preguntas se le suelen hacer a los niños de 7 años ?


Pero de una en específico si que me acuerdo.


Estábamos en la playa, en Salou, ya que la pareja de mi padre en ese momento tenia un apartamento allí.


Estábamos sentados en las amacas mi padre y yo.

Y de repente me pregunto:

¿ quieres vivir conmigo ?

Y sin pensarlo, porque pensaba que era una pregunta sin más,

porque quería pasar a otra cosa,

porque sabía que le haría feliz escuchar eso, cometí un error y le dije que si.


Paso el tiempo,

al parecer un par de cartas no llegaron a casa,

además debuto de diabetes,

y acabo 6° de primaria y en verano me fui a Lleida con mi padre.


Llego septiembre  y pregunte que cuando volvía a Mallorca con mi madre.

Y me contestó que ahora no.

Que ahora me tenía que quedar y que ahora empezaría la secundaria alli en Lleida. 


En ese momento a mi se me rompió el corazón. 


Pero a mi madre le parti el alma.


Todo por contestar sin pensar.


Todo por  haber dicho que si.


No somos conscientes de lo importante que puede ser un mínimo detalle. Que el más leve movimiento puede cambiar el mundo.


Y un año y poco más volví junto a mi madre,

las cosas con mi padre acabaron bastante feas,

pero mi madre acabó también bastante tocada psicológicamente ya que también su pareja actual en ese entonces,

el padre de mi hermana pequeña,

la engañó

y fue un cúmulo de disgustos muy seguidos.


Y yo pasé muchos años culpandome a mi mismo,

de que había jodido la vida y que había traicionado a la persona que más amaba en el mundo 

que era mi madre.


Mucho después, volví a coger un lápiz y probé a dibujar algo y me encantó la sensación. 

Un par de años después un amigo me dijo que iba a clases de dibujo,

y aunque no tenía mucho dinero,

dije "venga va" y me apunte

y ahí conocí al que iba a ser mi maestro

y a lo más parecido a lo que podría llamar "figura paterna" que tengo ahora mismo y siempre.

A Pedro.

Y mas que a dibujar, aprendí a vivir.

A vivir en paz conmigo mismo, aprendí a que si hay un problema, no hay una, sino 20 mil soluciones,

a que no hay que rallarse con el problema sino buscarle solución a ella

y a que puedo vivir como yo quiera,

que si quiero conseguir algo,

todas mis decisiones que valla a tomar deben conducirme a eso y que si nos equivocamos,

que no pasa nada.


La vida va de eso, de cagarla,

solucionar la cagada y luego volverla a cargar

y asi en un ciclo sin fin.


Solo hay que intentar hacer las cosas bien,

por qué ¿para qué hacerlas mal?


Yo solo quería hacer algo bueno y bueno, salio algo mal,

pero no por ello hay que abandonar la idea de hacer lo que uno cree correcto.


Yo como no sabia que hacer, empecé a estudiar informática,

hice el grado medio y lo acabe,

pero me di cuenta que no era lo que quería hacer toda mi vida,

así que he acabado siendo ilustrador,

dibujante de comic

y profesor de dibujo,

así que soy artista. 


Pero alguien dijo una vez que el arte más hermoso que existe,

es el de hacer sonreír a alguien.

Y sobre todo, quiero ser ese tipo de artista.

Así que todas las decisiones que tomo dia a dia hacen que lo sea, 

a que sea un super héroe. 

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